No recuerdo bien, creo que se curtió de tantos golpes por lo
que me contó que el dolor consumió de a poco, lo poco que quedaba de esperanza
y se tiro a perder en las situaciones mas difíciles; Cuando me contó tenia
lagrimas en los ojos, tantas que creo podría haber llenada un vaso, o al menos
intentado llenar medio del mismo. Pero
que podría haber hecho yo si no era ni mas ni menos que ella, éramos tan
iguales, teníamos casi las mismas experiencias y sobre todo el mismo dolor y
las mismas decepciones, que consejo le podría haber dado?
Y así fue como lo único que hice fue verla llorar desde un
lugar escondido, al que nunca podría llegar; compartiendo cada caída, cada alegría
y cada victoria, aprendimos juntas y ella no sabia que desde que me contó su
historia yo estaba a su lado. En cierto momento, comencé a tener una sensación de
olvido como de ‘’vacío’’. Pues ella se había olvidado de mi, yo seguía acompañándola
pero ella, ya no me necesitaba.
Comenzó a ser mas testaruda de lo normal, mas fría que de
costumbre, y aunque por mi lado no entendía nada, cada tanto recurría a mi,
pero el dolor por las luchas que causaba su postura comenzó matarme lentamente… Por que su postura
defensiva iba en contra a mi vulnerabilidad, a su vulnerabilidad…
En fin, me olvido y me mato de a poco, su gran lucha siempre
o al menos la que lleva hace un tiempo fue consigo misma, siempre luchando con
su otro yo…. Así que me pregunto: ‘’En
que pensaste cuando me dejaste morir? ; Donde dejaste esa parte de niña que aun
te quedaba, y por que no quisiste que se diera a conocer mas?