viernes, 9 de noviembre de 2012


No recuerdo bien, creo que se curtió de tantos golpes por lo que me contó  que el dolor consumió de a poco, lo poco que quedaba de esperanza y se tiro a perder en las situaciones mas difíciles; Cuando me contó tenia lagrimas en los ojos, tantas que creo podría haber llenada un vaso, o al menos intentado llenar medio del mismo.  Pero que podría haber hecho yo si no era ni mas ni menos que ella, éramos tan iguales, teníamos casi las mismas experiencias y sobre todo el mismo dolor y las mismas decepciones, que consejo le podría haber dado?
Y así fue como lo único que hice fue verla llorar desde un lugar escondido, al que nunca podría llegar; compartiendo cada caída, cada alegría y cada victoria, aprendimos juntas y ella no sabia que desde que me contó su historia yo estaba a su lado. En cierto momento, comencé a tener una sensación de olvido como de ‘’vacío’’. Pues ella se había olvidado de mi, yo seguía acompañándola pero ella, ya no me necesitaba.  
Comenzó a ser mas testaruda de lo normal, mas fría que de costumbre, y aunque por mi lado no entendía nada, cada tanto recurría a mi, pero el dolor por las luchas que causaba su postura comenzó  matarme lentamente… Por que su postura defensiva iba en contra a mi vulnerabilidad, a su vulnerabilidad…
En fin, me olvido y me mato de a poco, su gran lucha siempre o al menos la que lleva hace un tiempo fue consigo misma, siempre luchando con su otro yo….  Así que me pregunto: ‘’En que pensaste cuando me dejaste morir? ; Donde dejaste esa parte de niña que aun te quedaba, y por que no quisiste que se diera a conocer mas? 



No hay comentarios:

Publicar un comentario

¡Cuan dichosa es la suerte de una inocente virgen!
El mundo olvida, el mundo olvidado.
¡Eterno resplandor de una mente sin recuerdos!
Cada orador que se acepta y cada deseo que se renuncia...